Discurso de Margareta Cederfelt pronunciado en el Homenaje a Felipe Michelini del Fondo Fiduciario de Ayuda a las Victimas de la Corte Penal Internacional (CPI), el 10 de diciembre de 2020

Margareta Cederfelt es la Presidente de Parlamentario por la acción Global (PGA)

Estimada Sra. Michelini (Querida Matilde/Querido Nacho),
Distinguidos panelistas,
Estimados participantes,

Estoy muy agradecida al Fondo Fiduciario para las Víctimas de la CPI por haber invitado a Parlamentarios para la Acción Global (PGA) a este emocionante evento en preparación de la 19ª Asamblea de los Estados Partes del Estatuto de Roma para honrar el legado del mayor defensor parlamentario de la Campaña del Estatuto de Roma de PGA en las últimas dos décadas, nuestro querido amigo y muy extrañado colega el Dr. Felipe Michelini.

Felipe era una persona con fuertes valores, creencias, integridad y coraje. He tenido el honor de trabajar junto a Felipe en PGA. Permítanme recordar el primer encuentro entre PGA y Felipe Michelini en el 2000.Fue en una reunión convocada en Buenos Aires por Amnistía Internacional. Cuando el representante de PGA regresó a la Secretaría de PGA, le comentó emocionado a nuestro actual Secretario General: «Tenemos un nuevo miembro que fue el participante más impresionante en toda la conferencia. Es un hombre de Estado, pero también profesor de derecho; es un activista de derechos humanos, pero es muy estratégico y analítico; su familia es importante e influyente en su país, pero es una persona extremadamente amistosa y humilde. Era un niño cuando su padre fue asesinado por los militares uruguayos en Buenos Aires, así que sabe mejor que nadie de nuestra red lo que son los crímenes de lesa humanidad. Se llama Felipe Michelini.»
No puedo sino estar de acuerdo con esta descripción. Así es como nosotros, miembros de PGA, conocemos a Felipe. Un colega generoso, activo y comprometido.

Anteriormente en el 2000, PGA había organizado su primera conferencia regional latinoamericana sobre la ratificación y aplicación del Estatuto de Roma, en el Senado argentino, con la participación del ex Presidente Raúl Alfonsín y de la senadora Cristina Kirchner. El Gobierno de Uruguay estaba en manos del Partido Colorado, de derecha, que tenía la mayoría en el Parlamento y podría haber conseguido la ratificación del Estatuto de Roma. El ministro de asuntos exteriores Didier Opertti –que había liderado delegaciones uruguayas en el proceso diplomático- era un opositor ideológico a la ratificación. Pero PGA había logrado conseguir la ayuda del Prof. Félix Laviña, parlamentario y académico de la mayoría gobernante, que había elaborado una teoría sobre el Estatuto de Roma como herramienta para hacer efectivos los derechos fundamentales protegidos por la Constitución uruguaya. Su teoría, presentada por primera vez en un foro internacional en la Conferencia Latinoamericana de PGA, convenció al Presidente de Uruguay para que apoyara la ratificación del Estatuto de Roma. Cuando se desarrollaba esta lucha dentro del partido gobernante, Felipe decidió apoyar la campaña del Prof. Laviña, con el objetivo de crear discretamente apoyo parlamentario multipartidista que aislara y derrotara la posición anti-ratificación expresada por Operrti. A finales del 2000, después de las deliberaciones del Gabinete y del Parlamento, Uruguay pasó a ser Estado Parte del Estatuto de Roma.

Entre fines del 2000 y febrero del 2005, Felipe fue un diputado de oposición que tuvo un papel protagónico en la Campaña global de PGA para la entrada en vigor y la universalización del Estatuto de Roma. A principios del 2002, cuando se hizo evidente que terminaríamos por alcanzar 60 ratificaciones más y la entrada en vigor del Estatuto, Felipe propuso la creación de una asamblea parlamentaria de facto para la CPI, que es esencialmente «un Poder Judicial sin Legislatura de Parlamentarios democráticamente elegidos». Su idea superó la prueba del tiempo, ya que la Asamblea Consultiva de Parlamentarios sobre la Corte Penal Internacional y el Estado de Derecho (ACP-CPI) se convirtió en el evento temático más grande de PGA, obteniendo la hospitalidad oficial de los Parlamentos Nacionales de todos los continentes.

En 2005, cuando el Frente Amplio llegó al poder en Uruguay, Felipe fue nombrado viceministro de Educación, Cultura y Derechos Humanos. Inmediatamente comenzó a trabajar en la redacción de una ley para aplicar plenamente el Estatuto de Roma, en asociación con un destacado jurista uruguayo a quien designó, Oscar López Goldaracena. El resultado fue una legislación que incorpora todas las normas y principios del Estatuto de Roma en el ordenamiento jurídico uruguayo, incluyendo un procedimiento transparente y basado en el mérito, para la nominación de candidatos a los puestos de la Corte Penal Internacional, que ha sido utilizado para validar la nominación de una jurista altamente calificada, la Dra. Ariela Peralta, quien recibió el apoyo unánime de todos los miembros del Parlamento uruguayo. La ley contiene disposiciones fundamentales sobre los derechos de las víctimas y se convirtió en un modelo especialmente para las jurisdicciones de derecho civil. En 2006, cuando esta notable legislación acababa de ser aprobada por el Parlamento con una mayoría impresionante, Felipe aceptó presentarla a la membresía mundial de PGA en su discurso en la sesión de Tokio de la 4ª Asamblea Consultiva de Parlamentarios sobre la Corte Penal Internacional y el Estado de Derecho, que allanó el camino para la aprobación unánime por las dos Cámaras de la Dieta de Japón, a principios de 2007, del proyecto de ley por el que se autoriza la ratificación del Estatuto de Roma.

Cuando Felipe abandonó el Gabinete uruguayo, se convirtió en el miembro más activo de la Junta Directiva de PGA. En 2010, dirigió por primera vez nuestro equipo en la sesión de Kampala de la 6a ACP-CPI, así como la delegación parlamentaria de PGA en la primera semana de la Conferencia de Examen de Kampala. En 2012, Felipe apoyó con entusiasmo al equipo de PGA en la organización del mayor foro anual de la organización, que se celebró en Roma como 7a ACP-CPI en ocasión del 10º aniversario de la entrada en vigor del Estatuto. Asistieron más de 300 participantes, gracias a la hospitalidad del presidente del parlamento italiano. En 2014, Felipe continuó liderando PGA en Rabat, Marruecos, en su 8a ACP-CPI y el 36º Foro Anual de PGA, el primero organizado en la región del Oriente Medio y Norte de África. Entretanto, Felipe inauguró una serie de seminarios PGA Montevideo para legisladores latinoamericanos, que dieron lugar a muchas iniciativas legislativas exitosas que incorporaron el Estatuto en legislaciones nacionales.

Después de que Felipe dejara el Parlamento uruguayo, dejó la política activa pero no su red global y redobló sus esfuerzos para contribuir a la lucha contra la impunidad por los crímenes más graves en el ámbito internacional y para servir los derechos de las víctimas en Uruguay, en América Latina y aquí en el sistema del Estatuto de Roma, en esta jurisdicción internacional de singular importancia, en su calidad de Miembro y Presidente de la Junta Directiva del Fondo Fiduciario para las Víctimas, tan esencial.

En la vida de Felipe, un hombre de principios que creía profundamente en la consistencia y coherencia entre palabras y acciones, podemos encontrar una inspiración para cada diputado que decida dedicarse a servir a quienes son víctimas de la impunidad. Felipe construyó su vida cotidiana impulsando estrategias e ideas a través de acciones concretas y tangibles que, a largo plazo, fueron diseñadas para lograr el cambio, avanzar y consolidar el respeto de los derechos humanos para todos y el acceso a la justicia. Fue un amigo y un colega leal en todas las circunstancias, y todos seguiremos haciendo lo que Felipe esperaba que hiciéramos, es decir, luchar por los derechos humanos, la justicia y la igualdad de todas las formas posibles, realistas y, al mismo tiempo, visionarias.

Felipe siempre valoró a su familia. Siempre buscaba un regalo para traer de vuelta a casa, les mostraba a todos fotos de su hijo andando a caballo.
Para aquellos de nosotros que tuvimos el honor de conocer al Dr. Felipe Michelini, el mundo se encuentra un poco más sombrío sin él. lo recordaremos con respeto y siempre será el modelo de los principios de los Derechos Humanos y del Estado de Derecho, la prueba de que los políticos podemos cambiar el mundo, si nos atrevemos.